Cuestión de centralidad

Centralidad propia. Un país que ha sido invadido y cuya ocupación perdura durante ocho siglos en unos territorios, cinco en otros y cuatro en los últimos que conformaron y conforman nuestro marco estatal, se debe de enfrentar a un proceso de recuperación cuya duración está en sus manos si sabe y quiere poner remedio a esta situación. Son muchos siglos y las consecuencias de todo ello son la perdida paulatina de referencias propias. Esa perdida de referencias propias abocan a un pueblo a perder su centralidad política produciéndose un desequilibrio tanto emocional como racional derivado de un proceso violento que  perdura en el tiempo y cuyos pilares se mantienen en base a una situación antinatural, anormal y exógena.

La inteligencia emocional y racional de ese cuerpo, el de un pueblo libre y soberano, han sido y siguen siendo atacadas, violentadas, trastocadas y cortocircuitadas. Las embestidas del imperialismo, continuas y variables, persiguen debilitar el mencionado cuerpo hasta lograr su extenuación y posterior extinción. Para ello necesita alejar de nuestro pensamiento el que fue y sigue siendo nuestro núcleo político central y referencial, el Estado propio, alrededor  del cual debe de girar toda actuación de índole política.

Al día de hoy nuestro pueblo ha perdido esa referencia para situarse en la que al imperialismo le interesa, quien no duda para ello en utilizar todo su arsenal totalitario para que así sea y de esa manera poder mantener esta situación de dominación. Toda actuación nuestra está condicionada e inducida por los patrones que nos impone el imperialismo a través de sus monopolios de violencia mediáticos, económicos, sociales, culturales y militares.

Es por ello que se nos hace urgente recuperar la razón política y descolonizar nuestro pensamiento político general para reconvertirlo en una forma propia de pensar y analizar, de percibir y de reaccionar. Tenemos que sumergirnos en un trabajo político de re-adaptación a la situación real que implica un proceso de desaprender (lo que el colonialismo nos ha impuesto primero e inducido luego) para volver a aprender (a recuperar nuestra centralidad propia).

Disponemos para ello de una base histórica y practica suficientes sobre la cual apoyarnos para poder enfrentar ese trance, que nos permita hurgar sobre esa realidad, antagónica donde las haya, con la actual situación de sometimiento inducida por el imperialismo en cuanto a nuestra capacidad de percepción, análisis y actuación, donde han conseguido formatearnos a su imagen y semejanza.

Desplazar en el plano ideológico la actual centralidad política hacia el núcleo propio, hacia los intereses del pueblo ocupado, es la primera tarea que debemos de acometer para que ese desplazamiento se convierta en algo real y cambie totalmente la relación de fuerzas en presencia.

No Replies to "Cuestión de centralidad"

    Dejanos tu opinión

    Uso de cookies

    Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

    ACEPTAR
    Aviso de cookies